Damas y Caballeros:
Después de Mucho buscarme, me encontré con velas.

su situación: está maniatado con tape, amordazado de la misma manera, con una máscara, montado en un auto marcha atrás, en una pendiente y sin control.
Fue entonces que recordé a Ortega y Gasset y la muerte de la novela y cómo resucitó ella misma ante las narices del filósofo. Así ha resucitado Bowie una y otra vez, en cada uno de sus
discos; Dylan volvió de los viajes por infiernos personales y religiosos; McCartney con su penúltimo disco y Depeche Mode que se ha superado a sí mismo. Depeche Mode - Wrong from Depeche Mode on Vimeo.
Acabo de leer una nota –y ya había leído algo antes- de los Papeles Inesperados de Cortázar; he visto todas las temporadas de Los Simpson como si tuviera que ir todos los domingos a rezar a la Sagrada Familia, y me he dado cuenta de un par de obviedades.
Lo mismo pasó con el pobre Bolaño, aunque de manera más extraña: en el prólogo de 2666 el editor habla de la decisión del autor de publicar la obra como cinco novelas, para asegurar el futuro de su familia, pero el editor y la mujer de Bolaño se decidieron por un gran volumen –según Herralde, para mantener la unicidad de la obra-. Aquí no hay decisión artística, en ningún caso.
involucraba en sus obras, y que podía cambiar un diseño en medio de la construcción, sin importar mucho las maquetas o planos –que no siempre hizo-. Así visto el asunto, parece que la continuación de la construcción de la Sagrada Familia, sería la culminación de un boceto de Gaudí y no de su obra final. Creo, en todo caso que Gaudí hubiera disfrutado con los monstruos que son las grúas alrededor de su obra ¿O no?
a serie en el formato que posee ahora, fue creada en 1989 sobre los moldes de los cortos creados por Matt Groening para el The Tracey Ullman Show. Las cabezas que iniciaron este vendaval son, además del creador, James L. Brooks y Sam Simon. Ellos junto a un equipo de guionistas, actores y empresas de animación, iniciaron un camino, que, según muchos, alcanzó la madurez a mediados de los noventa, pero que ha declinado ostenciblemente, sobre todo luego de la décima temporada. Hoy creo que la serie, más allá de la película, se ha convertido en un zombie. Uno se pregunta entonces, por qué no lo matan con un tiro en la cabeza, y se contesta, por la misma razón que editan los manuscritos que los escritores después de muertos quieren esconder: con un afán arqueológico-crítico-vouyerista; y con un afán comercial.

einstein, finalmente, habló acerca de El Crepúsculo de la Cultura Americana -The Twilight of American Culture-, el libro, como ella misma dice, más breve y menos teórico de Berman. En este libro el autor trata de mostrar las relaciones existentes entre la decadencia y caída del imperio romano de occidente con la del imperio estadounidense. Sin embargo, en la red pueden encontrar todo lo que requieran para saber un poco más del su pensamiento -incluso pueden leer su blog-, por lo tanto, no hablaré del libro, sino de lo que expuso la señorita Weinstein.
podemos entender que estamos influenciados por la cultura estadounidense, pero ¿Hasta qué punto?¿Esta influencia ocurre así sólo en Chile?¿Ocurre también en Latinoamérica?¿Se puede extrapolar al mundo occidental? Creo que la respuesta a esta pregunta es afirmativa, ya que en la mayoría de los casos, en diferentes niveles, el problema que vive EE.UU. se repite a diferentes escalas. El modelo que hemos imitado sin restricciones tiene errores, y no muchos se preocuparon de adaptar modelos y corregir los errores. Cada cultura adaptó los patrones a su modo de vida, sin embargo, los errores venían dados ya en la “obra gruesa” por llamarlo de alguna manera.
rito por Dan y Chip Heath, citaba a partir de otro artículo el caso de China: ahí no era un estigma social la caspa, pero Procter & Gamble para su producto Head & Shoulders lo generó, a través de una acertada campaña publicitaria. La cita además mencionaba que esa un ejemplo a seguir para las empresas. Vd. debe avergonzarse de no tener el producto
ojas, uso siempre la ropa adecuada al momento que vivo, mi color de piel ahora es blanco, puedo elegir entre veinte tonos de rubio y rojo para el teñido permanente de mi cabello. Los médicos prevén que moriré dentro de una semana por inanición, y es que el botox de mis labios no me deja comer, provocando una excitante sonrisa que se mantiene las veinticuatro horas del día. Han sido las dos semanas más preciosas de mi vida, y seré feliz durante el resto de ella
Ayer (6/10) asistí a una entrevista –"conversación"- hecha a Paul Auster en el Ayuntamiento de Barcelona (Saló de Cent), la que se veía prometedora: estaba en Barcelona, la entrada era gratuita, la sala estaba llena -una larga fila de admiradores esperó un buen rato- y el periodista que lo entrevistó me era un perfecto desconocido –suerte la mía-.
la relación del escritor con Woody Allen, qué opina del parecido que tienen la obra del director de cine con la obra del escritor de cuerpo presente, ya que los dos centran su obra en la misma ciudad –todavía me pregunto por qué no incluyó a Scorsesse y a muchos otros-, y si había visto Vicky Cristina Barcelona. El escritor contesta que no conoce a Woody en persona, que solo ha recibido cartas de invitación de él, nada más; que no ha tenido tiempo de ver ni la película que le mencionan ni muchas otras, y que definitivamente no ve donde está la relación entre él y la obra del director mencionado. Desazón en la cara del entrevistador.
A cada hombre le parece correcto su proceder.
El Señor Juzga sus corazones (proverbios 21:2)
Un hombre correcto no es el que le dispara a otro hombre para matarlo ¿O se justifica matar a un hombre por una razón, la que sea? Según los cristianos Dios es el único que puede administrar justicia en ese aspecto, sin embargo, el hombre se ha hecho cargo de repartir “justicia” a diestra y siniestra.
¿Cómo definir quién es malo y quién es bueno? Simple: el que parece seguir las reglas del juego es bueno, el que parece no seguirlas es malo, y quien impone las reglas es el que está arriba, y los de abajo… que se jodan, así cantaba Mariano Azuela, así cantaba Rulfo, así cantaba Dostoievski. En esta película todos se jodieron. Aquí no hay buenos, pero tampoco ninguno de ellos es malo. Hay muchas bandas de animales: la de Ben Wade, la de Hollander, los que capturan a Wade en las minas, etc, y como en la fábula de la rana y el escorpión... es su naturaleza. Hay pocos que le tomen el peso a lo que ocurre, ni siquiera la mayoría de los espectadores.
En la película nos enteramos también de que existe una cosa que se llama dinero y que mueve las diligencias, el tren y los pensamientos –baja faldas, eleva hombres, salva vidas y un extremadamente largo etcétera-, y al que todos apuestan. Ahora, supongamos que bajo este régimen sí hay un hombre “bueno”, que se muere de hambre y sed, que sus hijos se mueren de hambre y sed y otras cosas; que es justo -según los parámetros cristianos-, que es capaz de llegar hasta las últimas consecuencias para que se cumpla algo parecido a la justicia; y alguien le dice: “te regalo lo suficiente para que no te mueras, ni tu mujer ni tus hijos, para que seas un hombre de bien, con mal dinero”. El mal dinero salvará vidas, el mal dinero es un premio para un hombre justo, y con justicia se administrará ¿Lo debe aceptar?¿Es justo no aceptar, dar la vida, ser el héroe que no se pudo ser? A padre muerto, padre puesto; a esposo muerto, esposo puesto; o nos morimos todos o no se muere nadie, pero de dinero malo nada.
Las armas las carga el diablo, las armas las carga el demonio. El forajido carga “La mano de Dios” y vendrá la venganza de él mismo.
En este western se van todos al infierno.
El que guarda su boca guarda su vida,
pero el que mucho abre sus labios acaba en desastre. (proverbios 13:3)
Esa es la pregunta que aparece en el blog de Reuters Photographers, y la respuesta no aparece por ninguna parte, digo, si estamos esperando una respuesta en palabras. Si pensamos en la frase cliché “una imagen vale más que mil palabras”, claro que la respuesta está ahí, y Reuters tiene –como tantas otras agencias en el mundo- al mundo y su historia archivado en imágenes, imágenes que cruzan todo el espectro de los sentimientos humanos y que incluso encuentran líneas que nos cruzan la garganta con una sonrisa amarga… ¿Como pueden mostrar una muerte, un llanto desgarrador, la desesperanza total, de manera que nos hace sonreir?, y podemos volver a mi post anterior de P.
Y sin embargo pecan, como todos pecamos, como yo he pecado, de vanidad –si es que creyese en dios-. Pero ¿Es eso reprochable? ¿Cómo llegar a la gente si no es a través algo que puede parecer irreal para llegar hasta la profundidad de lo que siente? Miren por ejemplo esta foto de los cardenales, parece un cuadro, parece que hubiesen puesto uno de esos ventiladores gigantes y a todos ellos en posición. Los colores, el encuadre, el simbolismo –si es que lo hay-, la composición, todo lo que está moldeando la foto parece irreal, pero ocurrió tal cual. Esto más allá de los montajes y trucajes de fotografía. No son necesarios, el mundo nos muestra lo mismo y más.
No estoy hablando de cosas irreales, de arte por el arte, de fotografía por fotografía, de cosas bellas que no dicen nada. Lo que vemos en la mayoría de las fotos ocurrió realmente, y nos golpea con un guante, blanco, podrido, sucio o con todos ellos juntos. Es el mundo tal y como está desde el 2000, en diferentes perspectivas. La muestra de la que hablo es la d
el Palau Robert y se llama “Reuters mira al mundo”. Pero esto lo puede comentar mejor Susana. Aquí vamos a ver a gente riendo, gente feliz, a gente que lo ha perdido todo o que nunca ha tenido algo; a nosotros, es un espejo de nosotros; aciertos y desaciertos políticos, el hombre y el hambre.
Quizás como dice Susana, el fotógrafo no debe ayudar para mostrarnos lo que pasa, quizás el fotógrafo debe mostrar su propia muerte para que sirva de algo, quizás el fotógrafo debe sacrificar sus propias emociones. Nunca sabré responder si vale más un fotógrafo por mostrarnos lo que nos muestra o dejar eso y tratar de ayudar. ¿El sacrificio de uno por el bien de todos?¿el mal menor?
Miles de palabras…



Esta vez sí trataré de hablar de algo, algo en concreto con respecto a una película, una crítica si se quiere.
conocemos -un narrador quizás?-esa es la luz al final del tunel, el recuperar u olvidar el abandono. Superar la

Este es el título más aburrido que puede llevar un blog, el título de lo que va a comentar. Muestra en muchos casos la carencia de imaginación de quien escribe, en otros casos la necesidad de sacar algo rápido para actualizarlo. En mi caso es ambos… o ninguno. Es más bien el hecho de darme cuenta que debí haber visto esta película mucho antes de lo que la vi… (en estos puntos suspensivos incluyo todas esas frases para el bronce de los objetos de culto kitsch y cliché que se le puedan ocurrir al lector con respecto al significado de la vida). Además, mi vida hubiera seguido, como la de Harold.
La película se estrena el 9 de Septiembre de 2006 ¿quién se acuerda lo que hizo ese día? ¿alguien hizo algo especial?¿estuvieron enfermos?¿se les murió alguien?¿Estuvieron de cumpleaños? Da igual, seguro la mayoría no recordamos ni cuántas veces fuimos al baño ayer, sabemos que no vale la pena recordarlo, es algo que hacemos a diario. Incluso, si no vamos en un día, podemos no darnos cuenta. Nos pasa todos los días, hasta que no nos pasa nunca más.
Esta película puede no significar nada en realidad. De hecho, no significa nada más que lo que es: una película y sirve para entretener. Podemos vivir o no vivir, algo parecido a lo que escribió un tipo en plena ficción, sin embargo era un problema.
Pero vamos por otro lado, piensen por un segundo, que se sentiría tener en nuestras manos la vida de un desconocido. No ser como un médico, que puede tener su vida bajo sus potentes luces. Estamos ahí porque ahí llegamos, entregados en un lugar que no podemos hacer nada. Esto es poder hacer lo que queramos con la vida de alguien. Imagínenlo. Cierren los ojos (o no) por un momento e imaginen a alguien que no conocen ¿Lo podrían matar? Les doy espacio para que lo piensen…
No sigan leyendo.
Creo que lo importante no es si podemos o no, llegado el caso, creo que todos podemos. Son mejores los motivos, los móviles, como dicen en las malas series o películas. Si merece o no morir.
Estamos detrás del camino de Dios. Si es que hay uno. Somos capaces de matar. En muchos casos. Dos céntimos o el amor de alguien alcanza.
¿Quien nos mata al final de nuestras vidas tendrá motivos suficientes o lo hará gratuitamente?
En realidad este blog debería llamarse Little did WE know.
P.D.: El cepillo de Harold está a la venta. Su reloj no


Radiohead no es tan camaleónico como Bowie, sus discos son reconocibles como ellos mismos en todo momento, tienen un sello personal único que va más allá del constante cambio: suenan a radiohead (adjetivo), pero de diferentes maneras, de manera clásica, electrónica, jazz, etc. O todo eso junto y más. Mezclan y se revuelcan en su propia sonoridad, y vuelven a su concha de caracol para reencontrarse con la reverberancia de ellos mismos sobre ellos mismos. Si queremos hablar en términos estéticos, sería como una puesta en abismo del autoplagio, y a la vez, una traición a la pureza de todo género musical, incluso cualquiera que hayan fundado.
No vamos a seguir haciendo una reflexión estética acerca de su sonido, sino a lo que esto lleva: creo que la propuesta de radiohead tiene que ver con un evolucionar a pesar de ellos, pero en su favor. Me explico. Escuchamos The Bends e In Rainbows y encontramos a Radiohead, es inconfundible, la melodía, las letras y la interpretación de Yorke –más allá del reconocimiento de su voz-, pero siempre hay algo que no calza, hasta que el disco entra y lo asimilas como Radiohead. Y sin embargo no son Bowie en ese sentido. Bowie cambia su propio sonido, casi me atrevería a decir que cambia por década totalmente, hasta la forma de interpretar.
Así, el sonido de Radiohead es un sonido de hielo, que no se derrite con el tiempo, que es sólido y fresco. Si uno escucha sus discos, ellos se derriten, se quedaron ahí, donde clavaron la estaca, pero cada estaca está demasiado lejos de la otra, y no en el tiempo (para los ansiosos saquemos las estacas de Amnesiac y Pablo Honey, y si son muy quisquillosos, Hail to the Thief. ¿Contentos?)
Sonar, es un festival de música de vanguardia, yendo mucho por los caminos de la electrónica, pero la vanguardia tiene caminos misteriosos (y la electrónica no es el único). Lo mejor de sonar, es que es un festival de vanguardias, y a estas alturas, las vanguardias siempre nos deparan muchas sorpresas: desde muestras que tienen que ver más con una vanguardia al estilo Ed Wood, y para eso hay que tener talento, hasta las vanguardias más recatadas (sic). Hay de todo, dentro de la vanguardia. Ahí re-conocí a Camilla, una mujer que hace música cómo respirar, como tirar (me refiero a follar), como tomar agua si tengo sed o comerme un hielo. Además, ella necesita la interacción, no es un mujer que cree música por allá arriba, en los astros, no hace música como Radiohead, es lo mismo, pero por caminos opuestos. Ella es juglaresca, quiere entretener a la gente y estar dentro de ella, y hacer cosas nuevas: la creatividad al servicio de todos nosotros. Creo que si ella tuviera un escenario que le permitiera actuar y estar con todo el mundo al mismo tiempo, tocando su carne y sintiendo su aliento –por mucho que apestara- lo haría con gusto. Es lúdica, su música lo es, pero a la vez es íntima (siempre he encontrado que este apelativo es pésimo, pero no se me ocurre otro) y compleja (otro que no me gusta). Está en un movimiento hacia delante… hacia atrás y hacia todos lados, sobre todo en escena
.
¿Dije que es muy fácil enamorarse de ella?
Una aclaración al margen: al concierto de Radiohead fui, a Sonar no. Además... se derrite... a veces. Je