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sábado, 18 de septiembre de 2010

Gainsbourg, el arte de la exageración:
J'fais des trous, des p'tits trous…



Las orejas de mosieur Gainsbourg eran enormes, enormes hasta para un orejón. Ellas parecen dos caracoles prehistóricos ajustados estéticamente a los lados de la cabeza, simétricamente puestos para un contrapeso justo, como el de los ascensores, para que los sonidos cupiesen con toda su energía en ellos y anidaran.

Las orejas de mosieur contienen no solo sonidos, contienen al mundo, un mundo que no fue revelado sino hasta cuando llegó a la composición, de la mano de la trompeta con patas de Vian, de Boris Vian.

Ni hablar de su cabeza, una cabeza Magrittiana, una cabeza verde azul, de col, con caracoles escondidos bajo sus hojas, dos grandes caracoles moribundos.

Y qué serían los caracoles y la cabeza de col sin un corazón gigante que se dejaba llevar por la belleza de la música y de la carne.

No es necesario pensar en la risa negra que completa el conjunto, una risa que se rie de la pena judía en el corazón de sheriff del niño Lucien, que Serge no había nacido aún, era la sombra de un monstruo imaginario por nacer, que vería la luz algunos años antes que Altazor, pero con el mismo gusto por la vida, tratando de vivirla a ver si es capaz de morir en el intento.

Les extraits du Reader Digest                (los extractos del Reader’s Digest
Et dans c'bouquin y a écrit                     y en este libro está escrito
Que des gars s'la coulent douce à         que los chicos disfruten en
Miami                                                       Miami
Pendant c'temps que je fais l'zouave     mientras trabajo como un tonto
Au fond d'la cave                                     al fondo de un sótano
Paraît qu'y a pas d'sot métier                 parece que no hay trabajo 
                                                                               [más estúpido
Moi j'fais des trous                                  yo, haciendo pequeños hoyos
dans des billets*                                      en los billetes)

Y es así.

La cabeza, los caracoles, el corazón, la risa negra y una nariz judía opacada por el resto, se nos presentan de frente con un collage de fondo: al lado del corazón la Bardot, Birkin y Charlotte, con fotografías antiguas pero en color, un poco amarillas y desteñidas por el tiempo, pero de pie. Sobre dentro de la cabeza de col Vian y los surrealistas, retratados en blanco y negro, más en un negro profundo, como una borrachera con sombra, algo que se desvanece totalmente.

J'en ai marre j'en ai ma claque             (Estoy cansado de eso,
                                                              [he tenido suficiente
De ce cloaque                                      de esta cloaca
Je voudrais jouer la fill'' de l'air             querría jugar a la chica del aire
Laisser ma casquette au vestiaire        dejar mi gorra en el guardarropa
Un jour viendra j'en suis sûr                  el día vendrá, estoy seguro
Où j'pourrais m'évader dans la nature  en el que me podré evadir 
                                                                         [en la naturaleza
J'partirai sur la grand'route                    me iré por la gran ruta
Et coûte que coûte                                y cueste lo que cueste
Et si pour moi il n'est plus temps          y si no hay más tiempo para mi
Je partirai les pieds devant                   partiré con los pies por delante)

J'fais des trous, des p'tits trous,         (yo hago los hoyos, pequeños hoyos,
encor des p'tits trous                          aún más pequeños hoyos
Des p'tits trous, des p'tits trous,         pequeños hoyos, pequeños hoyos
toujours des p'tits trous                      siempre pequeños hoyos)

Y a d'quoi d'venir dingue                    y eso es lo que me tiene chalado
De quoi prendre un flingue                 lo que me hace tomar un arma
S'faire un trou, un p'tit trou,                y hacer un hoyo, un pequeño hoyo,
un dernier p'tit trou                             un último pequeño hoyo
Un p'tit trou, un p'tit trou,                    un pequeño hoyo, un pequeño hoyo,
un dernier p'tit trou                             un último pequeño hoyo

Et on m'mettra dans un grand trou      y me meterán en un gran hoyo
Où j'n'entendrai plus parler d'trou      donde nunca más escucharé hablar
                                                                                           [de hoyos
plus jamais d'trou                              de hoyos, nunca mas de hoyos
De petits trous                                   Pequeños hoyos….

Toda la risa encapsulada en lágrimas.

La muerte sin duda no lo persiguió a él en particular, la muerte no persigue a nadie, nosotros perseguimos la muerte, siempre vamos un paso detrás de ella y él nunca la quiso alcanzar, simplemente quiso perderse un poco de todo, reírse de sí, reírse del amor perdido de Bardot, reírse de la alegría a medias con Birkin, llorar de risa con la estupidez de los periodistas y de la gente.

Je vis au cœur d'la planète                         (vivo en el corazón del planeta
J'ai dans la tête                                           tengo en mi cabeza
Un carnaval de confettis                             un carnaval de confeti
J'en amène jusque dans mon lit                 que traigo hasta mi cama
Et sous mon ciel de faïence                        y bajo mi cielo de loza
Je n'vois briller que les correspondances  Todo lo que veo brillar son las
                                                                  [luces de los enlaces del metro
Parfois je rêve je divague                          A veces yo sueño, divago
Je vois des vagues                                    veo vacío)

Hoy no conozco a nadie más clásico que él, heredero y portador de la chanson française, como si se tratara de un fuego prometéico, llevándola al rock, al disco, al reggae, como su Masellesa destronada, más clásica que todo lo anterior, de él, un francés por casualidad o por obligación de vivir.

Sin embargo, musieur nunca estuvo loco, nunca fue un exagerado, siempre tuvo los pies más en la tierra que los ángeles que él amaba.

En realidad todo era mentira, un cuento, una película de Joann Sfar

Gainsbourg nunca existió, era simplemente Lucién niño que soñaba con ser Gainsbourg, con ser la cabeza de col, con Melody Nelson y Gainsberre, con ser un muerto enfermo del corazón el año 1991




*La letra corresponde a extractos de esta canción


Bonus track:


Je t'aime... moi non plus




Je bois (Boris Vian)





C'est tout

jueves, 25 de septiembre de 2008

“3:10 to Yuma”: Aprendiendo a disparar al hombre correcto.

A cada hombre le parece correcto su proceder.

El Señor Juzga sus corazones (proverbios 21:2)



Un hombre correcto no es el que le dispara a otro hombre para matarlo ¿O se justifica matar a un hombre por una razón, la que sea? Según los cristianos Dios es el único que puede administrar justicia en ese aspecto, sin embargo, el hombre se ha hecho cargo de repartir “justicia” a diestra y siniestra.


¿Cómo definir quién es malo y quién es bueno? Simple: el que parece seguir las reglas del juego es bueno, el que parece no seguirlas es malo, y quien impone las reglas es el que está arriba, y los de abajo… que se jodan, así cantaba Mariano Azuela, así cantaba Rulfo, así cantaba Dostoievski. En esta película todos se jodieron. Aquí no hay buenos, pero tampoco ninguno de ellos es malo. Hay muchas bandas de animales: la de Ben Wade, la de Hollander, los que capturan a Wade en las minas, etc, y como en la fábula de la rana y el escorpión... es su naturaleza. Hay pocos que le tomen el peso a lo que ocurre, ni siquiera la mayoría de los espectadores.


En la película nos enteramos también de que existe una cosa que se llama dinero y que mueve las diligencias, el tren y los pensamientos –baja faldas, eleva hombres, salva vidas y un extremadamente largo etcétera-, y al que todos apuestan. Ahora, supongamos que bajo este régimen sí hay un hombre “bueno”, que se muere de hambre y sed, que sus hijos se mueren de hambre y sed y otras cosas; que es justo -según los parámetros cristianos-, que es capaz de llegar hasta las últimas consecuencias para que se cumpla algo parecido a la justicia; y alguien le dice: “te regalo lo suficiente para que no te mueras, ni tu mujer ni tus hijos, para que seas un hombre de bien, con mal dinero”. El mal dinero salvará vidas, el mal dinero es un premio para un hombre justo, y con justicia se administrará ¿Lo debe aceptar?¿Es justo no aceptar, dar la vida, ser el héroe que no se pudo ser? A padre muerto, padre puesto; a esposo muerto, esposo puesto; o nos morimos todos o no se muere nadie, pero de dinero malo nada.



Las armas las carga el diablo, las armas las carga el demonio. El forajido carga “La mano de Dios” y vendrá la venganza de él mismo.


En este western se van todos al infierno.




El que guarda su boca guarda su vida,

pero el que mucho abre sus labios acaba en desastre. (proverbios 13:3)

sábado, 19 de julio de 2008

Los 7 Pecados: Sympathy -the worst-, being Sad, Restlessness, Hesitating about Anything, useless daydreaming, Feeling Guilty, Thankfullness



Radio: Cyborg, ¿Piensas en tu abuelita?
Cha Young-goon: Desde luego
R: No te sientes triste, ¿no?
Ch: No, claro que no
R: Ella también se pregunta por ti… (mientras Cha Young-goon acarícia un Mouse de computador) y por qué no has matado aún a los hombres de blanco. No sabe por qué no matas a los que se la llevaron y le llevas la dentadura.
Ch: Pero yo… no tengo suficiente energía. Este método de carga parece que tiene sus limitaciones.
R: Espero que no sea por compasión. Ya sabes que la compasión es el peor de los siete pecados capitales.
Ch: ¡No, de verdad! No es por compasión!
R: para que lo sepas los otros seis son estos...








Esta vez sí trataré de hablar de algo, algo en concreto con respecto a una película, una crítica si se quiere.
Pero ¿cómo parte una crítica?, según lo que he leído parte contando la trama de la película, diciendo los altos y bajos de la historia en sí, la narración, y finalmente los aspectos técnicos. La mía ya partió.
Esta película no es la mejor del director de Oldboy, pero no es mala, tiene una riqueza escondida, tiene romance, imaginación desbordante, humor, lágimas a discreción y algo que no se logra entender del todo, todos los referentes simbólicos que nos perdemos a lo largo del juego de la pantalla -porque lo que vemos jugar es la pantalla-: Los colores que se nos meten por todas partes, la luminosidad de una historia que nos hace llorar de tristeza a carcajadas; una tragedia con una iluminación en bellísimos colores. Y lo único que nos queda es permanecer en la oscuridad de la sala de cine cuando termina la película, porque la trama es tan iluminada (en sentido literal) que nos encandila incluso con todas las luces encendidas.
Pero dejémonos de necedades y vamos por el premio mayor: los temas del director...

A) La venganza: No está dentro de los pecados capitales, pero se relaciona con la Ira. Y aquí hay ira, resentimiento y… no alcanza para la venganza, está antes otra cosa, algo que se quedó entre Park y Cha Young-goon, tal vez la comunicación con los vasos, o el mecanismo que transforma la comida en energía eléctrica. Tal vez la venganza se enterró en un funeral en medio del bosque. ¿Otra vuelta de tuerca más?
B) El abandono: Todos fueron abandonados a su suerte, en medio de la carretera. Como si no quedara nada más que carretera. Esa es la suerte que tienen los personajes, esa es la suerte que tienen las tramas, esa es la lección que les enseña alguien que no conocemos -un narrador quizás?-esa es la luz al final del tunel, el recuperar u olvidar el abandono. Superar la
C) Soledad: los personajes están solos. La doctora está sola, Park está solo, el reloj en medio de la sala está solo, a Cha Young-goon la dejaron sola, pero conversa con el reloj o le pide consejo a la máquina expendedora.

Así las cosas, la película se desarrolla en una casa de reposo -manicomio-, donde los locos no están muy locos, parecen más víctimas de un stress mal cuidado. Están alienados, pero no tanto. Están encerrados, pero no tanto.

jueves, 3 de julio de 2008

STRANGER than fiction



Este es el título más aburrido que puede llevar un blog, el título de lo que va a comentar. Muestra en muchos casos la carencia de imaginación de quien escribe, en otros casos la necesidad de sacar algo rápido para actualizarlo. En mi caso es ambos… o ninguno. Es más bien el hecho de darme cuenta que debí haber visto esta película mucho antes de lo que la vi… (en estos puntos suspensivos incluyo todas esas frases para el bronce de los objetos de culto kitsch y cliché que se le puedan ocurrir al lector con respecto al significado de la vida). Además, mi vida hubiera seguido, como la de Harold.

La película se estrena el 9 de Septiembre de 2006 ¿quién se acuerda lo que hizo ese día? ¿alguien hizo algo especial?¿estuvieron enfermos?¿se les murió alguien?¿Estuvieron de cumpleaños? Da igual, seguro la mayoría no recordamos ni cuántas veces fuimos al baño ayer, sabemos que no vale la pena recordarlo, es algo que hacemos a diario. Incluso, si no vamos en un día, podemos no darnos cuenta. Nos pasa todos los días, hasta que no nos pasa nunca más.

Esta película puede no significar nada en realidad. De hecho, no significa nada más que lo que es: una película y sirve para entretener. Podemos vivir o no vivir, algo parecido a lo que escribió un tipo en plena ficción, sin embargo era un problema.

Pero vamos por otro lado, piensen por un segundo, que se sentiría tener en nuestras manos la vida de un desconocido. No ser como un médico, que puede tener su vida bajo sus potentes luces. Estamos ahí porque ahí llegamos, entregados en un lugar que no podemos hacer nada. Esto es poder hacer lo que queramos con la vida de alguien. Imagínenlo. Cierren los ojos (o no) por un momento e imaginen a alguien que no conocen ¿Lo podrían matar? Les doy espacio para que lo piensen…





No sigan leyendo.



Ok, como quieran.

Creo que lo importante no es si podemos o no, llegado el caso, creo que todos podemos. Son mejores los motivos, los móviles, como dicen en las malas series o películas. Si merece o no morir.

Estamos detrás del camino de Dios. Si es que hay uno. Somos capaces de matar. En muchos casos. Dos céntimos o el amor de alguien alcanza.

¿Quien nos mata al final de nuestras vidas tendrá motivos suficientes o lo hará gratuitamente?

En realidad este blog debería llamarse Little did WE know.

P.D.: El cepillo de Harold está a la venta. Su reloj no