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martes, 22 de febrero de 2011

Remake de “La vida de los Peces”
(Teoría acerca de los pingüinos y los peces )




Siempre me ha causado gracia eso de que los peces se ahoguen en tierra, digo, tratar de respirar oxígeno del aire, no del agua, y como no tienen extremidades útiles en tierra, se retuercen como todos nos retorceríamos bajo el agua. Era un buen negativo. También me llama la atención eso de que salten en la tierra, como si le pudieran dar dirección al movimiento y salvarse.

Los pingüinos me gustan por eso, porque aunque no son buenos moviéndose en la tierra por lo menos pueden darle dirección. También pueden volar bajo el agua, haciendo mejores piruetas que las de las aves de caza. Pero a ellos también se los comen… las Orcas.

Así, algunos podemos ser peces, nadar por donde nos plazca o por donde vaya un cardumen definido, dependiendo de la especie a la que pertenezcamos. Seguramente la mayoría de nosotros podemos ser gregarios y trataremos de protegernos con, nunca de proteger  al cardumen –aunque la única protección de los cardúmenes es la masa, el colectivo en sí mismo-. Podemos guiar y dejarnos guiar al mismo tiempo por todos los individuos, casi como si cada uno de los peces que forman en conjunto un solo ser vivo compuesto de neuronas en movimiento: las mismas neuronas son el cuerpo. Todos siguiendo a todos en un acuerdo. Como un ballet, pero con casi nada de Ballet. Al poco o mucho andar, los atrapan en una red y ni siquiera pueden retorcerse porque han sido aplastados por el peso de las otras partes de su cuerpo, y a los que se quedaron encima se les acabo la fiesta retorciéndose y pudiéndose en conjunto.

Los pingüinos son un poco más inteligentes. Son aves y no vuelan, nadan casi tan bien como los peces, pero no pueden respirar bajo el mar: son casi todo. Son animales únicos en lo que respecta a su parecido con otros –no parecen pájaros realmente, me son más cercanos a un niño aprendiendo a caminar con un smoking apretado-. Los pingüinos en tierra viven en comunidad, pero pueden perderse, eventualmente, algunos solitarios. Sin embargo, tienden a vivir en comunidad, porque es su forma de sobrevivir como especie. Pero tienen depredadores con bocas relativamente pequeñas para el tamaño de muchos pingüinos, lo que provoca que la muerte de muchos sea innecesariamente dolorosa. Digo innecesariamente, porque si sus depredadores tuvieran bocas más grandes, podrían destrozarlos de una vez, o partirlos por la mitad; pero no como lo hacen, lanzándolos contra las rocas o con fuerza hacia el aire para que crezcan las heridas y se despedacen en vuelo.

A pesar de todo, no sé si me gustaría vivir en un acuario, sigo prefiriendo el mar.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Envejecer cool electrónicamente: Losing My Edge - LCD Soundsystem.

"I hear everybody that you know 
is more relevant 
than everybody that I know"
LCD Soundsystem - Losing My edge


Losing My Edge: comentarios de Murphy sobre la canción, letra y traducción aproximada.

En general, nunca he sido un particular fan de la electrónica, me gustan ciertas bandas, ciertos dj's, ciertos temas, pero mi alma rock no me dejaba entrar a una fiesta rave o a un festival como lo era antaño Sonar, en Barcelona. Ambas constituían una experiencia insoportable, me era imposible entenderlo sin paraísos artificiales, hasta que me topé con LCD Soundsystem, y sobre todo, con su primer tema: Losing my edge.

El tema me dejó impresionado, no sólo por su carga de psicodélia, no sólo por su carga rock -a pesar de que es evidentemente un tema electrónico-, sino por el contenido de la letra en conjunto con el acompañamiento musical.

La canción es vieja, data del año 2002, cuando el autor tenía probablemente (aún no sé su edad con certeza y espero no saberla, como tampoco si es el único autor) 32 años, y fue lanzada como single.

En ella que quien habla ya se siente viejo, que el tiempo se le estaba pasando como se nos pasa a todos, pero no en un sentido como lo efímero de la vida o la muerte que se acerca, sino de algo que creo va mucho más allá. No es tampoco esa mentada “middlelife crisis”.

El tema, me parece, tiene que ver más con la sensación de añejo, de lo que se nos convierte en algo de otra época, pero reconocible. No me refiero a ese sentimiento existencialista del objeto para la vida, de la existencia de Dios, de mi apego a la vida; hablo más bien de un departamento empapelado, en el que podemos reconocer que el edificio pertenece a la década de los sesenta, y que el papel de las paredes pertenece a finales de los setenta, pero que no soportó el tiempo y el edificio se hizo anacrónico entre los demás, las habitaciones siguieron vacías por mucho tiempo y el sol quemó las paredes logrando que muchas de las puntas del empapelado cayera y se borronearan los colores transformándolos en un amarillo desteñido. Pero todo eso sigue en pie, rodeado de edificios nuevos, siendo útil pero sin uso a causa del mismo anacronismo. Tampoco será considerado una pieza de museo porque es igual que todos los demás edificios, sin una noción de identidad, un circo romano en ruinas, que no es el Coliseo, una torre inclinada que no es la de pisa, en suma, la última casa en pie de todas las casa de una villa, exactamente iguales, aunque esta haya sido la mejor villa de las villas de todas las épocas.

Así creo que la canción representa un alegato de quienes fuimos y quienes somos, como dinosaurios vivos inútiles, aunque hayamos sido los mejores de nuestra época, cosa que irremediablemente funciona como un edificio de pie, útil pero vacío.

La canción dice: estuve ahí el 68, el 74, el 88 en Ibiza; fui el primero, fui el mejor, pero ahora todos me están dejando atrás, fuera de onda.

Porque aunque todos seamos parte de la ola que viene, la hayamos creado, hayamos navegado en ella, inevitablemente reventará sin nosotros. Nuestra propia ola, la que reventó con nosotros, la hicimos reventar hace años, siglos nos puede llegar a parecer. Y, a pesar de todo, Murphy y compañía, con esa queja, a los supuestos 32 años –quizás 30- hizo reventar una ola y ahora navega en otra. La queja por lo tanto era cínica, o tal vez pensaba que hacía lo último y que su ola hace tiempo había reventado u otros la hicieron reventar.

Pero eso es lo de menos. Puede que todo lo que acá esté dicho esté mal.

Sea cómo sea “the kids are comming up from behind”.